Nace como un acto de retorno: a los orígenes, a la tierra, a lo emocional. Inspirada en Huéscar, Granada, territorio de arraigo y recuerdos, convertido en punto de partida de esta historia reinterpretando la tradición desde una mirada radicalmente libre.

Doce modelos irrumpen mostrando fuerza y libertad, combinando la fachada con lo esencial, el ruido con la raíz, lo inmediato con lo eterno.

El nombre de la colección rinde homenaje a Jaray, un caballo muy querido de la familia Casanova, que falleció durante el proceso de creación. Su imagen, presente en camisetas y recuerdos visuales, representa esa pureza, libertad y fuerza emocional que habita en toda la colección.

Todo producido localmente, con tiempos conscientes y en cantidades limitadas, fiel al manifiesto slow fashion de NouVelleMaison.

Transgresión de una cultura. Una confesión de pureza.